Con el correr de los tiempos la literatura latinoamericana demostró que, si bien fue influida por los autores españoles luego de la conquista, supo consolidar estilos y cosechar una buena cantidad de escritores que le otorgaron autonomía propia. En ese sentido, el siglo veinte fue el período en el que se dio mayor producción literaria propiciado por el famoso Boom latinoamericano de los años sesenta (en el que Cortázar, García Márquez, Carlos Fuentes, José Donoso, Alejandro Carpentier y Mario Vargas Llosa se transformaron en indispensables de aquel movimiento) sumado a una pléyade de autores posteriores (como Manuel Puig, Reinaldo Arenas, Roberto Bolaños, Antonio Skármeta, Fernando Vallejo, Isabel Allende, Laura Esquivel o Laura Restrepo). De esa forma, la literatura hispanoamericana dio miles de cuentos y novelas de enorme nivel literario que terminaron siendo traducidas a guión y llevadas a la pantalla grande o en formato de series por diferentes cadenas de televisión o las actuales plataformas.