La invasión a las Islas Malvinas el 2 de abril de 1982 es para la historia agentina uno de los tantos traumas que nos legó la última dictadura. Con casi 700 muertes como saldo y la idea de que la gesta fue ni mas ni menos que la decisión de un megalómano desquiciado, el acontecimiento encontró en el cine un importante catalizador. A partir de 1984 nuestro un buen número de realizadores dedicaron varias de sus producciones para abordar el tema desde diferentes aristas, en diversos formatos, géneros e incluyendo una pluralidad de voces. Con el correr de los años, la lejanía del trauma hizo que nuevas miradas o novedosas concepciones de la gesta se materializaran ocupando un sitio destacado dentro del cine nacional.