María Ángeles (Carmen Maura) se devanea por el mercado de frutos de Tánger como un pez en el agua. Española de origen, septuagenaria, grácil y con una vida entera en aquella factoría española pasa sus días entre los recuerdos y la tranquilidad que otorga el haber vivido lo suficiente. Sin embargo, la calma se termina cuando llega su hija de modo intempestivo y le comunica que acaba de separarse de su marido y que necesita que venda la casa de Tánger, único bien material, por el cual puede hacer algo de dinero y solventar su crisis.