Desde que en 1907 Gastón Leroux paralizara a los franceses con la edición de El misterio del cuarto amarillo, la literatura y el cine trabajaron conjuntamente hasta lograr una serie de films que tienen como base aquel tópico planteado a principios del siglo XX. Algunos años después, en la década del 30, Agatha Christie sorprendió a los amantes del misterio y el género policial al publicar Eran 10 indiecitos, pieza que toma como base el planteo de Leroux pero lo amplía a un encuentro fortuito entre ocho personas que son citadas a una casa en medio de una isla, para ser encerradas durante un fin de semana tormentoso y que tendrán que hacer lo imposible para sobrevivir de las garras de un enigmático asesino que se encuentra entre ellos y que tiene como único fin ir eliminándolos de a uno.