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25 Sep
25Sep

Con la llegada del color al cine, México descubrió una buena forma de capitalizar la nueva tecnología y seguir desplegando una serie de producciones de terror realmente dignas de ser conocidas por el mundo entero. Si bien la barrera idiomática parecía circunscribir el cine local sólo a países de habla hispana, el caso de México pudo trascender las fronteras y llegar a las pantallas de las más diversas geografías tanto de Europa como de los principales países de Asia. Así es como aquel cine de terror supo indagar en las creencias, supersticiones y cosmovisiones del complejo ser mexicano y, a partir de ellas, elucubrar las más interesantes historias que acabaron en formato fílmico alcanzando verdaderos éxitos de taquilla. 

En esta entrega les comparto las 10 mejores películas del cine mexicano en color:

SANTO VS. LAS MUJERES VAMPIRO, Alfonso Corona Blake (1962)

El Santo es, junto a Cantinflas y María Félix, uno de los personajes más emblemáticos del cine azteca. Interpretado por Roberto Guzmán Huerta Muñoz y conocido como "l enmascaradao" aquel actor supo crear un personaje que en poco  tiempo se alzó como la versión nacional del superhéroe nacional, llegando a filmar mas de una cincuentena de films para luego terminar siendo un verdadero ícono de la cultura mexicana. En esta pieza el ídolo se enfrenta a  una serie de mujeres vampiro que intentan secuestrar a la hija de un reconocido científico para entregársela al diablo en una ceremonia satánica. En ella se ve una vez más la bondad y el espíritu de justicia del Santo, quien al igual que Batman o Superman siempre están al servicio de la justicia por la cual pelean incluso, arriesgando su propia vida. Un pastiche bizarro que vale la pena ser visto y disfrutado como una muestra de los eclécticos años 60.

LAS VISITACIONES DEL DIABLO, Alberto Isaac (1968)

El film se centra en una familia tradicional del porfiriato mexicano la cual, a partir de un conflicto sobrenatural, queda expuesta como portadora de una doble moral mucho más temible que la aparición de cualquier fantasma. Asi es como en el seno de una casa donde esposa, esposo y una hija paralítica conviven en una aparente calma pero siempre a punto de explotar, la realidad se ve modificada cuando Lisandro, sobrino de aquella familia regresa de Europa luego de haber estudiado y obtenido su graduación. Al llegar, el joven se verá dividido entre el amor de su prima paralítica a la cual sus padres ya se la habían prometido y el de Paloma, hija de una de las empleadas domésticas que murió y logró dejarla acomodada como miembro de la familia. Con ese tópico y una serie de eventos que rozan lo fantasmagórico y kitsch, el joven arquitecto se verá envuelto en un espiral de acontecimientos sobrenaturales y la tortuosidad de saberse entre el amor de dos mujeres que se lo disputan cual trofeo de guerra.

HASTA EL VIENTO TIENE MIEDO, Carlos Alberto Taboada (1968)

La llegada del fantasma de una joven muerta hace tiempo pone en jaque la integridad psíquica de las estudiantes de un internado. Con un  tópico que evoca otros films de habla hispana (siendo La residencia de Narciso Ibañez Serrador su máximo alter ego) en este film el terror se configura en la entelequia del fantasma que pena errante por haber sido injustamentre muerto y por una directora de internado con cualidades autoritarias y monstruosas mucho más que cualquier personaje de los clásicos del mundo del terror. Para los mexicanos es una de las máximas piezas de culto del cine de terror vernáculo y gracias a las versiones restauradas que se hicieron de la pieza original se la puede apreciar, tambien, como uno de los mejores ejemplos de technicolor en el cine latinoamericano. 

LA MUÑECA REINA, Sergio Olhovich (1970)

Carlos descubre entre las páginas de uno de sus libros una tarjeta escrita con trazos infantiles: es de Amilamia, una niña que compartía sus juegos en el parque cuando él tenía 14 años y ella solamente 7. La tarjeta despierta en Carlos –que ya tiene 29 años-, un cúmulo de dulces recuerdos y se va convirtiendo en una obsesión. Decide buscarla, pero los padres le cuentan que ella falleció a los siete años. Tiempo después, Carlos regresa para darles a los padres la tarjeta que alguna vez escribió Amilamia y se encuentra con una sorpresa. Basada en la obra homónima de Carlos Fuentes, el film es un verdadero clásico del cine mexicano y una de las piezas más reconocidas del género. 

LA TIA ALEJANDRA, Arturo Ripstein (1970)

Una anciana tía llega a casa de su sobrina para pasar junto a ella y su familia, los que se suponen serán sus últimos años. Al lelgar, la anciana demuestra seer un tanto peculiar y prohíbe a todos -menos a los niños- que ingresen en su habitación, la cual a los ojos del espectador se materializa como un verdadero espacio donde se llevan a cabo rituales demoníacos e invocaciones al diablo. Con el correr de los días los niños parecen caer bajo la fascinación de la tía quien esconde un oscuro objetivo y que los utiliza para destruir a la familia y quedar como dueña y señora de aquel espacio en el que habita. Fiel a su estilo, Arturo Ripstein encontró en aquella historia una serie de elementos que lo emparentan con el surrealismo y su particular visión de entender el mundo que nos rodea. Verdadera rareza dentro de su filmografía más inclinada hacia las piezas dramáticas, La tía Alejandra es una pieza que vale la pena ser vista y que explica porqué está considerada una de las piezas más icónicas del género.

ALUCARDA LA HIJA DE LAS TINIEBLAS , Alejandro Moctezuma (1977)

La Edad Media y la Santa Inquisición desde siempre fueron dos temas que dieron mucha tela para cortar enel mundo del terror. Es por ello que en 1977 Alejandro Moctezuma (fiel colaborador de Alejandro Jodorowsky) decidiera llevar a la pantalla la historia de dos jóvenes (Alucarda y Justine) quienes comparten la vida en un convento en plena edad media y son poseídas por una fuerza demoníaca que las hace cometer actos de herejía, sangre y conductas pecaminosas dignas de colocarlas en el lugar de brujas y merecedoras de la hoguera. El film está considerado una bisagra dentro del terror mexicano ya que es una de las primeras en incorporar escenas sexuales influenciada por la aparición del subgénero gore por aquellos años. Para algunos cinéfilos e historiadores del cine, la pieza contiene elementos que la alejarían del terror tradicional tal como se filmó hasta ese momento y la emparenta con el género gótico, poco explorado aún en producciones de difusión masiva.

MAS NEGRO QUE LA NOCHE, Carlos Enrique Taboada (1975)

Cuatro mujeres se mudan a una casa antigua, heredada por la tia de una de ellas. Apenas se instalan comienzan a suceder eventos extraños y algunas de ellas perciben la existencia de una presencia maligna que las acosa y las pone en vilo como grupo de amigas. La idea del fantasma que vuelve enceguecido por el odio de haber partido antes de tiempo y la figura de la venganza sobre el grupo de jóvenes bellas y con toda la vida por delante hacen del film una experiencia que en algunos momentos bordea lo cómico y descomprime la tensión que genera la dual relación que supone la convivencia entre los vivos y los muertos. 

VENENO PARA LAS HADAS, Carlos Enrique Taboada (1986)

La idea de la niñez sórdida y la crueldad que pueden portar algunos niños es la idea fundamental de esta película. Una niña que se cree haber nacido con los poderes de una bruja intenta convencer a su mejor amiga de que sea su discípula en las artes mágicas. Así es como ante la aparición de una serie de hechos fortuitos la pequeña poseedora de una gran capacidad de convencimiento le hace creer a su amiga que son provocados por sus poderes ocultos como bruja. Todo cambiará cuando llegado el verano las dos niñas compartan unos días en un rancho en las afueras de la ciudad y se desate una parafernalia psiscológica desatada por la preparación de un veneno capaz de matar a las hadas.   

CAZADOR DE DEMONIOS, Gilberto de Anda (1989)

Un policía investiga el asesinato de un supuesto brujo de una comunidad indígena mexicana.Mientras tanto, en el pueblo se rumorea que el espíritu del anciano regresará de ultratumba para vengar su muerte transformado en un nahual, un ser demoníaco del folklore indio. Durante la primera luna llena tras el crimen del brujo indio, aparece despedazado el cadáver del principal sospechoso del asesinato, lo que aumenta la inquietud de los supersticiosos. Aguilar se reúne con José Luis, médico del pueblo, y el padre Martín, sacerdote del lugar, quien buscará en viejos libros de ocultismo un ritual que les ayude a combatir al abominable ser. Un día después, una familia completa aparece asesinada. El presidente del municipio exige a Aguilar que encuentre al responsable o renuncie a su puesto.

VACACIONES DE TERROR, René Cardona III (1989)

La bruja del pueblo ha sido quemada, no sin antes mandar sus maleficios a los lugareños; una muñeca y un amuleto serán el recuerdo de este acontecimiento. La herencia de una casa de campo, a causado gran regocijo a una familia, y acuden de vacaciones a ese lugar. Los maleficios se hacen realidad cuando Gaby, la hija pequeña de la familia es poseída por el espíritu de la bruja y a través de la muñeca realiza actos diabólicos. Este film es uno de los más interesantes dentro de la filomografía mexicana de terror ya que al contar con una estética ochentosa típica de los clásicos de terror americano la vuelven una pieza distinta tanto en lo estético como en el planteo y resolución del conflicto que plantea. 

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